Los siete nudos representan protección y equilibrio, y el color lila se asocia a la calma, la intuición y la conexión interior. Es una de esas pulseras ligeras que no estorban, que te pones casi sin darte cuenta y que acaba acompañándote en el día a día.
El pequeño búho refuerza su mensaje: sabiduría, claridad mental y escuchar un poco más lo que llevas dentro.
Tradicionalmente se recomienda llevarla en la muñeca izquierda, como amuleto frente a las malas energías, para calmar la mente y mantener la negatividad a raya.