La selenita destaca por su vibración suave y purificadora, y al llevar grabadas las fases lunares potencia aún más ese toque mágico y equilibrante.
Ideal para tener cerca en tus rituales, cargar tus minerales, meditar o simplemente como pieza energética en casa.
Atención: La selenita es muy frágil. Trátala con sumo cuidado y nunca la mojes.
La selenita es una piedra natural, por lo que cada pieza puede presentar variaciones en tono, vetas o forma respecto a la foto. Ninguna es idéntica, y eso es parte de su encanto.