Guía de Velas y Colores - Significados y Usos
Guía esencial de velas y colores: cómo trabajar su energía
Las velas son una herramienta sencilla y muy poderosa para acompañar procesos personales, emocionales y espirituales. Cada color vibra de forma distinta y, al encender una vela, proyectamos esa energía hacia nuestra intención: ya sea pedir claridad, atraer prosperidad, cuidar el amor o limpiar el ambiente.
Aquí tienes un recorrido por los significados principales de cada color, para que te resulte fácil elegir la vela adecuada en cada momento.
Blanco
El color de la paz, la claridad y la armonía. Limpia, purifica y ayuda a ordenar la mente y el corazón. Es un comodín perfecto cuando no sabes qué color usar.
Amarillo
Luz, alegría y claridad mental. Favorece la autoestima, la comunicación y el éxito profesional o económico. Ideal para abrir caminos, activar la concentración y atraer buena suerte.
Naranja
Vitalidad, motivación y fuerza personal. Ayuda a tomar decisiones, mejorar el ánimo y mover la energía en momentos de estancamiento. También favorece los negocios y las relaciones sociales.
Rosa
Amor sincero, dulzura y afecto. Acompaña procesos de autoestima, vínculos románticos y relaciones familiares o de amistad. Muy útil para abrirse emocionalmente y atraer relaciones sanas.
Rojo
Pasión, impulso y coraje. Aporta energía física y emocional para afrontar retos, avivar la pasión en pareja y reforzar la fuerza de voluntad.
Verde
Renovación, crecimiento y equilibrio. Conecta con la naturaleza, calma la ansiedad y favorece la prosperidad, la buena salud y los nuevos comienzos.
Azul claro
Serenidad, relajación y bienestar. Ayuda a equilibrar la energía, mejorar la salud, descansar mejor y conectar con la espiritualidad.
Azul oscuro
Sabiduría, memoria y concentración. Aporta calma mental y claridad para estudiar o resolver situaciones que requieren reflexión y buena comunicación.
Lila / Morado
Intuición, transformación y poder interior. Ideal para meditar, tomar decisiones importantes, superar bloqueos y trabajar el crecimiento personal.
Marrón
Estabilidad, seguridad y conexión con lo material. Aporta firmeza en momentos de incertidumbre y favorece trámites legales o decisiones prácticas.
Gris
Neutralidad y protección suave. Ayuda a bajar la negatividad, tomar decisiones objetivas y crear una especie de “escudo” energético ante lo que nos desequilibra.
Negro
Protección profunda y corte de negatividad. Limpia energías densas, corta envidias y ayuda a liberar lo que ya no nos sirve, tanto en personas como en espacios.
Dorado
Éxito, liderazgo y prosperidad. Eleva la autoestima, atrae reconocimiento y favorece proyectos que necesitan un empujón poderoso.
Plateado
Energía lunar, intuición y calma profunda. Facilita la conexión interior, la claridad emocional y la apertura espiritual.
Cómo trabajar con tus velas
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Elige el color según la intención: cada tono te acompaña en un tipo de proceso distinto.
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Colócala en tu porta velas o plato y piensa con calma tu objetivo: dedica un momento a respirar, centrarte y decidir qué quieres atraer o transformar.
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Déjalas consumir por completo siempre que puedas, para que la energía del ritual se complete.
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Apágalas sin soplar, para no dispersar la energía.
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Puedes escribir tu nombre o tu petición en la vela para dirigir mejor su fuerza.
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Observa cómo se consume: la forma de la cera, el humo o la llama pueden ofrecer mensajes sobre el proceso.
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Agradece y desecha los restos: elimina y limpia los restos de la vela.
RECUERDA
Usa las velas con sentido común. No las dejes encendidas si no estás en la misma habitación y procura colocarlas en una superficie firme, lejos de cortinas, papeles u objetos que puedan quemarse.
Mantenlas fuera del alcance de niños y mascotas, y si notas que la llama sube demasiado o quema raro, apágala y vuelve a encenderla cuando esté todo seguro.